La FUP promueve el empoderamiento de las mujeres rurales para la inclusión laboral

Según las Naciones Unidas, las mujeres rurales suman el 21% del total de mujeres del país y desempeñan una función decisiva en la economía rural, con su aporte de fuerza de trabajo en actividades denominadas de cuidado y agropecuarias. En este sentido, el Programa de Administración de Empresas Agropecuarias viene desarrollando desde el año 2016 proyectos encaminados al empoderamiento de la mujer rural a través de su caracterización ocupacional, la identificación de las brechas de género, su rol en los encadenamientos productivos, así como estrategias que permitan su inclusión laboral.

“Cuando las mujeres tienen el poder, las cosas cambian, no sólo para ellas, sino también para los otros miembros de la familia y también para la economía”, asegura Clare Bishop Sambrook, consejera para el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola

En tal sentido, los proyectos de las convocatorias del área de Proyección Social institucional han generado un espacio de trabajo con mujeres indígenas de las etnias Yanaconas, Misak y Nasas, así como con campesinas y afrodescendientes de los municipios de Timbío, Sotará, Patía, Bolívar, Almaguer, Silvia, Toribío y Santander de Quilichao, cuya metodología de trabajo ha sido la investigación y acción participativa que permite dar relevancia a los procesos de participación y construcción conjunta.

“Como parte del proceso de trabajo con las mujeres rurales en el Cauca, se ha identificado que existe en las zonas rurales prevalencia de los roles tradicionales de género en el ámbito doméstico, además de inequidades y brechas determinadas por altos niveles de pobreza, falta de acceso a la tierra, a los servicios básicos, a la educación y a la salud, además de poca participación en instancias públicas y su escasa inserción en el mercado laboral”, manifestó la docente del programa de Administración de Empresas Agropecuarias, María Eugenia Erazo Idrobo.

Acorde con  estas realidades es clave reconocerles la importancia de su aporte a las economías familiares y comunitarias y se generen oportunidades de inclusión laboral en los diferentes ámbitos del desarrollo local, regional y nacional.  En este orden de ideas, para lograr su reconocimiento es fundamental empoderar a las mujeres para que participen plenamente en la vida económica a través de la asociatividad y el trabajo productivo, compartiendo de forma equitativa la economía del cuidado con los hombres del hogar. Por ello, el empoderamiento femenino, es un mecanismo necesario para dotar a las mujeres de autonomía, poder, participación y decisión, frente a sus derechos y el replanteamiento de los roles tradicionales de género. 

Como estrategia de empoderamiento, durante este año 2020 se realizará en la sede los Robles la primera Escuela de campo (ECA) para mujeres rurales, en temas relacionados al empoderamiento y liderazgo, educación financiera, emprendimiento, plan de negocios y asociatividad.