La comunidad Eudista celebra un año más al servicio de Dios y la sociedad


La Fundación Universitaria de Popayán en cabeza del señor rector, padre Mario Alfredo Polo Castellanos, felicita a la congregación de Jesús y María, Padres Eudistas, quienes celebran su día en conmemoración de su fundador San Juan Eudes y con motivo de sus 372 años de trascendencia al servicio de Dios y la sociedad. De la misma […]

La Fundación Universitaria de Popayán en cabeza del señor rector, padre Mario Alfredo Polo Castellanos, felicita a la congregación de Jesús y María, Padres Eudistas, quienes celebran su día en conmemoración de su fundador San Juan Eudes y con motivo de sus 372 años de trascendencia al servicio de Dios y la sociedad. De la misma forma agradece por todo el proceso realizado en la ciudad de Popayán.

La comunidad Eudista en Colombia

Juan Eudes 2

Esta congregación fue creada en Francia en el año de 1643 por San Juan Eudes, quien organizó una comunidad de misioneros bajo la doctrina de la misericordia y la espiritualidad del corazón de Jesús y María. La comunidad Eudista, fuente de salvación y acercamiento con Dios, logra fortalecerse y expandirse por tres continentes, dejando legados de cristiandad y profesión de fe, ya que más que una congregación, es una escuela de santidad que forma evangelizadores con amor a Dios y respeto por Jesús y María.

La comunidad hace presencia en Colombia desde el año 1883 fortaleciendo principios y valores tanto morales como cristianos, en los diferentes departamentos donde hace presencia con sus misioneros que ayudan a engrandecer la fe y principios de San Juan Eudes.

Uno de los personajes más representativos en nuestro país de esta congregación fue el Padre Rafael García-Herreros, quien se incorpora a la comunidad en 1932 para ejercer el sacerdocio. Años más tarde aprende a transmitir sus enseñanzas a través de la radio, la prensa y la televisión. Realizó programas radiales como la hora católica, mezclando la música con la oración y la enseñanza. En el año 1955 tiene la oportunidad de realizar un programa de televisión al que llamó “Minuto de Dios” el que le dio fama y reconocimiento.

Con el legado que deja el padre Rafael García-Herreros, continúa el Padre Diego Jaramillo, el cual cuenta con excelentes virtudes y grandes conocimientos, para trabajar por los más necesitados. El padre Jaramillo logra expandir la obra del “Minuto de Dios” no solo en construcción de viviendas y educación para los menos favorecidos, también desarrolló proyectos de educación técnica, tecnológica, universitaria y capacitación para el trabajo, caracterizada por la generación de empleos y atención en puestos de salud.

De igual manera crea librerías comunitarias, que son aprovechadas por niños y adolescentes y así mismo estimula la investigación en el mejoramiento de suelos y cultivos para no perder los procesos agrícolas del país. El padre Jaramillo es un fiel representante de la comunidad Eudista en el presente, participando en diferentes labores para el bien de la comunidad.

El primero de octubre del año 2006 el señor Arzobispo de Popayán Monseñor Iván Marín López invita a la congregación de Jesús y María de la ciudad de Bogotá para hacer parte de la Fundación Universitaria de Popayán. Se unen a este convenio, puesto que la religiosidad que resalta a la ciudad de Popayán es perfecta para establecer una nueva congregación que busca la ayuda al prójimo y la transmisión de principios morales y cristianos.

El sacerdote Eudista Mario Alfredo Polo Castellanos tiene la gran responsabilidad de llegar a dirigir la FUP, incentivando a los estudiantes a que hagan parte de la comunidad y mejorando su calidad de educación; basados en las enseñanzas del manejo y administración que tiene la Corporación Universitaria Minuto de Dios de la ciudad de Bogotá y aprovechando el reconocimiento del que goza como una de la instituciones de educación superior más importantes del país, fortaleciendo a la FUP en la ampliación de programas académicos y el crecimiento en sedes tanto en la ciudad, como fuera de ella.

Esta estrategia de administración entre la FUP y UNIMINUTO ha rendido importantes frutos a lo largo de estos 9 años. Estando al servicio de estudiantes, docentes y administrativos, no solo como una institución educativa sino como un pilar de enseñanza espiritual que sobresale en la formación de sus integrantes.